quarta-feira, 20 de julho de 2011

Marxistas, los preferidos de Lady Gaga

En medio de su ruptura con su novio Luc Carl, resultó sorpresiva la decisión de la cantante de pasar demasiado tiempo con el autor de El espinoso sujeto y Cómo leer a Lacan, mientras ella estaba de gira por el reino Unido y Estado Unidos esta primavera

Un rumor ha rondado a la diva del pop, Lady Gaga, en torno a un romance con el filósofo esloveno de 63 años de edad, Slavoj Žižek. 

El diario estadounidense New York Post, informó el pasado lunesque Gaga ha entablado una fuerte amistad con el crítico posmoderno del capitalismo global, quien es también amigo de Julian Assange. 

En medio de su ruptura con su novio Luc Carl, resultó sorpresiva la decisión de la cantante de pasar demasiado tiempo con el autor de El espinoso sujeto y Cómo leer a Lacan, mientras ella estaba de gira por el reino Unido y Estado Unidos esta primavera. 

Según las fuentes, la cantante de Judas y Žižek, han discutido largamente sobre el feminismo y la creatividad humana colectiva. 

Gaga también ha apoyado al filósofo esloveno, quien estuvo casado con la modelo argentina Analía Houni, en un mitin realizado el pasado marzo en Londres, cuando el sindicato de profesores, University and College Union (UCU), se encontraba en huelga. 

“Disculpen que los decepcione, pero todo esto es falso, lo único que compartí con ella, fue su apoyo para el golpe”, declaró el filósofo. 

El filósofo esloveno escribió en su blog un post titulado “El comunismo no conoce ningún monstruo”, en referencia a su apodo Madre Monstruo, en el cual llamó a Gaga una buena amiga. 

Al respecto de su excéntrico vestuario señaló que era “un constante recuerdo al imaginario opresivo del patriarcado del cuerpo femenino y la carne, de la animalidad y lo femenino”. 

Lady Gaga ha estrenado recientemente el video para su canción The edge of glory mientras que Žižek acaba de anunciar que dictará, este otoño, clases de alemán en la Universidad de New York , (NYU), donde la cantante estudió alguna vez y donde vive actualmente. 

Por otra parte, se rumora que la joven cantante estadounidense Ke$ha, de 25 años, acaba de iniciar un romance con Fredric Jameson, crítico literario y teórico marxista de 78 años de edad. 
“No podrían pensar que tenemos cosas de las que hablar. Hay mucho de qué hablar, es difícil no hablar de algo. ¡A él le encanta hablar!”, afirmó Ke$ha sobre su relación. 

La revista Vanity Fair informó el pasado lunes que hace tres semanas, en una fiesta en los Hamptons organizada por la actriz Ashley Tisdale, Ke$ha arribó en compañía del crítico posmoderno. 

“F es increíble, podría estar quejándome del director de mi video, y él solo pondría todo en perspectiva, así como, ‘El fin del ego burgués, o mónada, sin duda trae consigo el final de las psicopatologías de tal ego -lo que he estado llamando la disminución de los afectos. Pero significa el fin de mucho más-el final, por ejemplo, de estilo, en el sentido de lo único y personal, el final de la pincelada individual distintiva (simbolizado por la primacía emergente de la reproducción mecánica)’ o algo así, y tiene razón", declaró la cantante. 

Añadió que debido a que Jameson es profesor en Duke, la larga distancia complica su relación.

¿Lady Gaga de novia con un filósofo marxista?

La cantante de 25 años habría iniciado un romance con el académico Slavoj Zizek, de 62. Él lo niega, pero los rumores se multiplican.


La excéntrica Lady Gaga da que hablar todos los días. Con su más reciente trabajo “Born this way” en las bateas, ahora parece que comenzó una nueva relación amorosa. 

Según los rumores, la cantante habría dejado al DJ Luc Carl para iniciar un romance con el filósofo marxista Slavoj Zizek. 

Parece que para Lady Gaga, de 25 años, el amor no tiene edad y no le importa que Zizek tenga 62. 

Sin embargo, el filósofo negó los rumores en su blog personal al publicar: "El comunismo no conoce ningún monstruo" refiriéndose a "Mother Monster".

Lady Gaga y el filósofo marxista Slavoj Zizek

Lady Gaga y uno de los mayores exponentes del marxismo, Slavoj Zizek, nos sorprenden con la curiosa novedad de una relación amorosa.

Después de que la extravagante cantante terminara su relación de 2 años con Luc Carl, decidió en su última gira de primavera por el Reino Unido y los Estados Unidos, pasar bastante tiempo con el filósofo posmoderno de 62 años, y amigo de Julian Assange, Slavoj Zizek.

Las fuentes dicen que así como con la ex esposa de Zizek, la modelo argentina Analía Houni (como un imán de mujeres hermosas) con la cual discutía sobre el feminismo y la creatividad humana colectiva, la cantante de pop decidió apoyar a Zizek en un mitin en marzo en Londres, cuando el sindicato de profesores del UCU estaba en huelga.

En un blog reciente, ttitulado “El Comunismo No conoce Ningún Monstruo” (por su apodo “madre monstruo”) el marxista la define como “Mi buena Amiga”, y dice “hay un desplante de teoría en sus vestidos, videos,  e incluso en alguna de su música”, También dice que su vestido es “un consistente recuerdo al imaginario opresivo del patriarcado del cuerpo femenino y la carne, de la animalidad y lo femenino”.

Slavoj Zizek, quien se ha calificado como un “izquierdista radical”, va a ser profesor visitante de alemán en la Universidad de Nueva York  (NYU), donde la cantante estudió alguna vez, y donde reside actualmente.

Zizek declaró “disculpen que los decepcione, pero todo esto es falso, lo único que compartí con ella, fue su apoyo para el golpe”, refiriéndose al incidente en Londres.

Fuente: El Comercio

La enigmática relación entre Lady Gaga y el filósofo Slavoj Zizek

Esta semana, el New York Post vinculó a la princesa pop y al pensador marxista en un romance. Zizek, quien menosprecia el cotilleo, sorprendió al hablar sobre eso. La cantante, en cambio, eligió el silencio.

¿Qué sucede cuando dos personalidades influyentes y sumamente reconocidas en lo suyo pero diametralmente opuestas se encuentran? Lo más probable es que la conjunción no sólo no pase desapercibida, sino que también consiga arrojar chispas imposibles de ignorar. 

Esta semana, un rumor puso el acento en la colisión entre dos universos enfrentados: el de la parafernalia “popera”, industrializada y efectista de Lady Gaga, y el de la crítica marxista y lacaniana del filósofo esloveno Slavoj Zi?ek. La cantante y el pensador se habrían conocido hace algunos meses y, según versiones, fueron profundizando una extraña relación a la que algunos ya le pusieron el rótulo de “noviazgo” y que otros comprenden sencillamente como una alucinación mediática sin demasiados fundamentos. 

Bella y bestia. A mediados de marzo, los huelguista de la UCU –asociación que nuclea a académicos, investigadores y demás personal de las universidades británicas– hicieron una llamativa convocatoria. “Clase abierta con Zi?ek y Lady Gaga”, publicaron desde su espacio en Facebook. 

La noticia, claro, no tardó en esparcirse por blogs, páginas de Internet hechas por fanáticos de la diva y cuentas de Twitter. Después de todo, no es cosa de todos los días que un ícono del pop y un reconocido hombre de letras se unan para apoyar una causa en contra del deterioro de los salarios en el ámbito educativo. La cita se pautó para el martes 22 de marzo, cuando en una clase abierta ambas personalidades harían explícito su apoyo al reclamo. 

Casi en simultáneo, un blog publicó un artículo con la firma del filósofo que llevaba por título “El comunismo no conoce monstruos”, en obvia referencia al apodo con el que la cantante neoyorkina se hace conocer entre sus seguidores. “Este martes, Lady Gaga y yo estaremos en Birkbeck en respaldo a la huelga que lleva adelante la UCU”, comenzaba el relato, que luego se detenía en una serie de observaciones filosóficas sobre el mensaje que la estrella pop llevaba a las masas a través de las letras de sus canciones, el contenido de sus videos y hasta su estrafalaria vestimenta. 

De hecho, en un pasaje del texto hasta se detenía en el controvertido atuendo hecho con carne vacuna que la flamante diva lució durante los MTV Awards del año pasado, al que conectó con “el imaginario opresivo del patriarcado sobre el cuerpo de la mujer”. 

De alguna manera, Zi?ek parecía ensimismado en “justificar” la presencia de la cantante en la protesta universitaria haciendo pie en lo contestario de su mensaje. “Enfáticamente, Gaga dice ‘llamamos contrario a la naturaleza lo que llamamos contrario a la costumbre’ y ‘sólo aceptamos lo normal y eso nos hace ciegos a ver el prodigio de que no hemos visto nunca antes’. La mentira más grande del capitalismo es quizás su naturalización”, finalizaba el ensayo publicado en un blog dedicado a pensadores revolucionarios. 

Cara de póquer. Esta semana, el prestigioso New York Post se hizo eco de la estrecha relación que la cantante, de 25 años, y el filósofo, de 62, habrían forjado. “Lady Gaga ha trabado una fuerte amistad con el misterioso marxista Slavoj Zi?ek”, rezaba la nota, que contaba cómo ambos habían comenzado a pasar cada vez más tiempo juntos al punto de que él había aceptado la oferta de convertirse en profesor invitado de la Universidad de Nueva York a partir de septiembre para estar más cerca de su “nueva amiga”. 

Zi?ek, separado en 2009 de la ex modelo y periodista argentina Analía Hounie, dio su versión de los hechos al periódico en cuestión. “Lamento decepcionarlos, ¡pero es todo mentira! Lo único que comparto con ella es el apoyo a la huelga (de la UCU)”, aseguró. Gaga, en cambio, eligió llamarse a silencio, aunque se sabe que volvió recientemente a la soltería tras romper con su novio, el DJ Luc Carl. 

Pero hay más: según trascendió en las últimas horas, el filósofo también negó que el artículo publicado en marzo haya sido escrito por él. “No tengo nada que ver con ese blog”, aseveró. “Incidentalmente hay algunos sitios de Facebook (sic) que aseguran hablar en mi nombre, pero es todo falso. Nunca participé en ninguna de las mierdas de Twitter o Facebook”. 

A pesar de su poca afición por las redes sociales y su mirada crítica hacia el mundo capitalista, Zi?ek también fue noticia esta semana por una curiosa subasta por Internet que lo tenía como protagonista: el ofrecimiento de sentarse a almorzar con él y con su amigo personal Julian Assange –el controvertido fundador de WikiLeaks– en un distinguido restaurante londinense, el próximo sábado 2 de julio. A la fecha, se supo que el “mejor postor” ofertó 4.700 libras por el encuentro, y su nombre será revelado recién en los próximos días.

Fonte: http://www.diariopanorama.com/seccion/espectaculos_18/la-enigmatica-relacion-entre-lady-gaga-y-el-filosofo-slavoj-zizek_a_93977

Democracy Now!: WikiLeaks, Wimbledon e a guerra

No início de julho, a apresentadora e ativista americana Amy Goodman, que mantém o site Democracy Now!, mediou debate entre o fundador do WikiLeaks, Julian Assange, e o filósofo esloveno Slavoj Žižek., no Reino Unido.

O primeiro sábado de julho foi um dia ensolarado em Londres. Os ingleses aproveitaram a ocasião para acompanhar o torneio de tênis em Wimbledon e a regata anual Henley. Enquanto isso, Julian Assange, o fundador do site WikiLeaks.org, partia de trem de sua prisão domiciliar em Norfolk, a três horas da capital, até o auditório Troxi de Londres, para juntar-se a mim e ao filósofo esloveno Slavoj Žižek numa conferência pública sobre o WikiLeaks, o poder da informação e a importância da transparência no sistema democrático.

Por Amy Goodman, no site Democracy Now!

O evento foi organizado pelo Frontline Club, uma organização fundada por correspondentes de guerra, em parte como homenagem a muitos companheiros mortos enquanto realizavam seu trabalho em frente à batalha. 

O co-fundador da Frontline Club, Vaughan Smith, olhou para o céu claro com uma inquietação incomum, e disse: “Os londrinos nunca vão a um evento em local fechado em um dia como este”. Apesar de anos de experiência trazendo informação exata do Afeganistão a Kosovo, neste caso, a avaliação de Smith estava equivocada.

Cerca de 1.800 pessoas assistiram ao evento. Uma prova do enorme impacto que o WikiLeaks vem provocando desde que começou a denunciar práticas de tortura e corrupção utilizadas para derrubar governos.

Assange está na Inglaterra à espera de uma audiência judicial que se realizará no dia 12 de julho, na qual tratará sua possível extradição à Suécia. A justiça sueca quer interrogá-lo sobre um suposto caso de abuso sexual. Embora não exista nenhuma acusação formal contra ele, Assange encontra-se em prisão domiciliar há mais de seis meses, leva um bracelete eletrônico e deve se apresentar diariamente na estação de polícia de Norfolk.

WikiLeaks foi oficialmente lançado em 2007 e tem por objetivo receber informação secreta filtrada por informantes, utilizando a tecnologia de ponta para proteger a identidade das fontes. A organização vem conseguindo um crescente reconhecimento mundial com a sucessiva publicação de grandes quantidades de documentos confidenciais dos Estados Unidos relacionados às guerras do Iraque e do Afeganistão, e milhares de telegramas das embaixadas dos Estados Unidos em todo o mundo.

Em relação às informações confidenciais dos dois conflitos bélicos, Assange disse que “proporcionaram uma imagem cotidiana da miséria da guerra: desde crianças assassinadas em blocos à margem das estradas até milhares de pessoas entregues à polícia iraquiana para ser torturadas, passando pelo que realmente significa o chamado ‘Apoio Aéreo’ (CAS, em sua sigla em inglês) e o método de combate militar moderno, tal como a vinculação disso com outras situações, a exemplo do vídeo que descobrimos sobre os homens que se rendem e são igualmente atacados”.

Os telegramas do Departamento de Estado estão sendo publicados pouco a pouco, gerando uma fonte permanente de vergonha para o governo dos Estados Unidos. Também inspira indignação e protestos a nível mundial, já que os documentos confidenciais revelam operações secretas e cínicas da diplomacia estadunidense. O “Cablegate”, como se chamou a maior revelação pública de documentos do Departamento de Estado na história dos Estados Unidos, foi uma das faíscas que incendiou a Primavera Árabe. Os tunisianos e iemenitas que viviam sob os regimes repressivos na Tunísia e Iêmen, por exemplo, sabiam que seus governos eram corruptos e cruéis. Mas ler os detalhes e ver até que ponto o governo dos Estados Unidos apóia estes ditadores ajudaram a iniciar a revolta.

Da mesma forma, milhares de telegramas relacionados ao Haiti e repercutidos pelo jornal independente Haiti Liberte e pela revista The Nation mostraram a ampla manipulação estadunidense na política e economia desse país. (O Democracy Now! foi mencionado em um dos documentos sobre o Haiti no qual se fazia referência a nossa abordagem a respeito daqueles que criticavam a atitude do governo Obama de negar os vistos já aprovados de 70 mil haitianos após o terremoto). Uma série de telegramas detalha as tentativas dos Estados Unidos de criar obstáculos para o envio de petróleo subsidiado da Venezuela a fim de proteger os interesses comerciais da Chevron e ExxonMobil. Outros telegramas mostram a pressão exercida pelos Estados Unidos para evitar um aumento do salário mínimo no Haiti a pedido das empresas de vestuário estadunidenses. Estamos falando do país mais pobre do Hemisfério Ocidental.

Em consequência do papel desempenhado como redator-chefe do WikiLeaks, Assange recebeu diveras ameaças e até mesmo ordens para que o assassinassem. O Vice-presidente dos Estados Unidos, Joe Biden, qualificou-o de “terrorista de alta tecnologia”, enquanto que Newt Gingrich afirmou que “Julian Assange está envolvido no terrorismo. Deveria ser tratado como um inimigo a ser combatido, e WikiLeaks deveria ser fechado de forma definitiva”.

De fato, as tentativas realizadas até este momento de acabar com o WikiLeaks fracassaram. Bank of America chegou a contratar várias empresas privadas de inteligência para coordenar um ataque contra a organização, que, segundo o que dizem, tem uma grande quantidade de documentos que revelam atividades potencialmente fraudulentas do banco. WikiLeaks também acaba de processar a MasterCard e o Visa, que deixaram de processar as doações realizadas com cartão de crédito através de sua web página.

O processo de extradição traz uma ameaça ainda maior para Assange: teme que a Suécia o mande logo em seguida para os Estados Unidos. Tendo em conta o tratamento recebido pelo soldado Bradley Manning, acusado de filtrar muitos documentos para o WikiLeaks, Assange possui motivos razoáveis para temer. Manning esteve em um confinamento solitário por quase um ano, em condições similares à tortura.

No evento em Londres, o apoio ao WikiLeaks foi impressionante. Mesmo assim Julian Assange não pode ficar para conversar com o público assim que acabou a conferência. Tinha apenas o tempo suficiente para voltar a Norfolk e retornar a sua prisão domiciliar. Independente do que acontecer com Assange, o WikiLeaks mudou o mundo para sempre. 

Fonte: Estratégia & Análise

terça-feira, 21 de junho de 2011

Vladimir Safatle - "A Farsa como verdadeira tragédia: Novo livro de Zizek aponta a incapacidade e a necessidade da esquerda de se recriar"

“Vou interromper o senhor. A pergunta que tenho a lhe fazer é... O senhor tinha uma ideologia. Esta declaração é sua:  ‘Tenho de fato uma ideologia. Minha avaliação é que o livre mercado competitivo é, de longe, uma maneira sem rival de organização das economias. Tentamos as regulamentações, nenhuma funcionou de maneira significativa’. É uma citação sua. O senhor teve autoridade para impedir as práticas irresponsáveis de empréstimos que levaram à crise das hipotecas subprime. O senhor foi aconselhado a agir nesse sentido por muitos outros. E agora toda a nossa economia está pagando por isso. O senhor acha que a sua ideologia o levou a tomar decisões que preferiria não ter tomado?”
Essas foram palavras do deputado norte-americano Henry Waxman pronunciadas para o então presidente do FED [Banco Central estadunidense], Alan Greenspan, quando este foi chamado ao Congresso para explicar sua irresponsabilidade diante da crise financeira de 2008. 
Não deixa de ser impressionante lembrar como os choques econômicos liberais das últimas décadas foram feitos apregoando o fim das ideologias. Contra a “ilusão” de que haveria alternativas possíveis de desenvolvimento e distribuição, ouvimos durante décadas o mantra de que tais alternativas eram meras crenças ideológicas, pois o livre mercado competitivo era, de longe (talvez, só de longe), uma maneira sem rival de organização das economias.
Eis que descobrimos os cabeças pensantes do liberalismo justificarem suas ações equivocadas afirmando, de maneira descomplexa, terem uma ideologia. Bem, mas se esse for realmente o caso, cabe perguntar: como funciona tal ideologia? Esse é o objetivo do mais novo livro de Slavoj Zizek lançado no Brasil: Primeiro Como Tragédia, Depois Como Farça. 
Conhecido como um dos principais nomes da renovação teórica da esquerda mundial, Zizek é responsável por uma articulação inovadora entre psicanálise lacaniana, marxismo e análise de produções culturais do capitalismo contemporâneo.

Radicalidade
Neste livro, dois pontos merecem ser salientados. Primeiro, a compreensão acertada da existência: “da possibilidade real de que a principal vitima da crise em andamento não seja o capitalismo, mas a própria esquerda, na medida em que sua incapacidade de apresentar uma alternativa global viável tornou-se novamente visível a todos”.
Zizek não poderia estar mais correto. A clareza da dificuldade de a esquerda crescer a partir da crise apenas indica como suas figuras eleitorais não têm mais capacidade de ousar em suas pautas. Suas ações não têm a radicalidade necessária para encontrar novas alternativas e mobilizar as largas camadas populares descontentes com os rumos da economia mundial.
Sobra espaço para a extrema direita xenófoba, com suas construções paranóicas e sua maneira patológica de aproveitar-se do ressentimento popular contra a burocracia liberal cosmopolita que vive de costas para a miséria.
Aqui entra o segundo ponto a ser salientado no livro, a saber, a proposta de recuperação da “ideia do comunismo”. Não se trata de alguma defesa do retorno à experiência do socialismo real, tal como o século 20 conheceu. 
No entanto, há aqui uma ideia importante a respeito de como devemos pensar a experiência revolucionária que animou os momentos decisivos do século 20. Que ela tenha fracassado e produzido o contrário do que pregava, eis algo que ninguém nega e que merece uma reflexão demorada. No entanto, é inegável sua força em produzir lutas que mostraram grande capacidade de mover a história, de engajar sujeitos no desejo de viver para além das limitações do presente.
É verdade que, atualmente, vemos um grande esforço de apagar tal desejo, isso quando não se trata de simplesmente criminalizar a história das revoluções, como se a tentativa do passado de escapar das limitações de nossas formas de vida devessem ser compreendidas, em sua integralidade, como simples descrições de processos que necessariamente se realizariam como catástrofe. Como se não fosse mais possível olhar para trás e, levando em conta os fracassos, pensar em maneiras novas de recuperar tais momentos nos quais o tempo para e as possibilidades de metamorfose do humano são múltiplas. Como se não pudéssemos colocar a questão: não é necessário, muitas vezes, que uma ideia fracasse inicialmente para que possa ser recuperada em outro patamar e, enfim, realizar suas potencialidades?
Quantas vezes, por exemplo, o republicanismo precisou fracassar para se impor como horizonte fundamental de nossas formas de vida? A pergunta que Zizek quer colocar é: não seria o mesmo com a “ideia do comunismo”?

Texto reproduzido da Revista Cult (Editora Bregantini), n° 158 – Junho/2011.

segunda-feira, 20 de junho de 2011

Slavoj Zizek e a novidade do comunismo

Sentado num hotel em Copacabana, um dia após fazer uma palestra sobre os impasses da democracia liberal para um Odeon lotado (a convite da PUC-Rio, Uerj, Boitempo e Flacso), o filósofo esloveno Slavoj Zizek parece tomado por um excedente de energia que o deixa num estado próximo à convulsão: durante uma hora de entrevista sobre seus livros “Em defesa das causas perdidas” e “Primeiro como tragédia, depois como farsa” (Boitempo, tradução de Maria Beatriz de Medina), seus braços se lançam em todas direções possíveis pontuando as respostas aceleradas, cheias de parênteses, diálogos encenados e exclamações. Ao mesmo tempo enfática e digressiva, a fala é fiel aos textos que fizeram de Zizek uma referência para a esquerda mundial, nos quais uma aproximação original dos pensamentos de Marx e Lacan serve de ferramenta para um ímpeto aparentemente inesgotável de interpretação crítica da cultura moderna e contemporânea, dos filmes de Hollywood aos pressupostos da democracia representativa até o pensamento de Deleuze ou Antonio Negri. Nessa entrevista ao GLOBO, Zizek explica (entre outras coisas) o que significa hoje ser comunista, e por que é preciso recuperar a ideia de revolução.

Seu livro “Em defesa das causas perdidas” começa pela constatação de que a ideia de revolução está hoje desacreditada no debate político. Esse descrédito, o senhor argumenta, não se explica simplesmente pelo fim da União Soviética ou pela queda do Muro de Berlim, como muitas vezes se diz. Ele estaria ligado a diversas críticas feitas no século XX às noções de verdade e totalidade. Quais são os principais argumentos dessas críticas, e como o senhor pretende contestá-los?

SLAVOJ ZIZEK: Há uma certa moda na filosofia pós-moderna de se tomar a verdade como algo opressivo, que deve ser subvertido. Questiona-se: “quem tem o direito de dizer que algo é verdade?” Em vez da verdade, existiriam apenas opiniões. Até as ciências naturais são tomadas como um fenômeno discursivo, que não teria nenhuma diferença de princípio em relação a superstições e formas de conhecimento baseadas na tradição. Discordo disso. Penso que existe a verdade, que existe a verdade universal, e que ela pode mesmo ser vista politicamente. Por exemplo, o que aconteceu recentemente no Egito foi a universalidade em sua forma mais pura. Não precisamos de nenhuma teoria multiculturalista para entender o que se passava nas ruas do Egito. Quando você tem uma rebelião pela liberdade, pode se identificar com ela de maneira imediata. Quanto à totalidade, esse é um grande mal entendido. A noção hegeliana de totalidade não significa que todos fenômenos particulares sejam no fundo parte de um mesmo todo orgânico. Não! Se você lê Hegel, vê que totalidade é quase o oposto disso. A totalidade é uma categoria crítica, que implica perceber as maneiras pelas quais um certo fenômeno dá errado como sendo parte da essência desse fenômeno. Detesto os marxistas que dizem: “Stalin traiu o verdadeiro espírito do marxismo”. Não, não se pode permitir que isso seja dito. Se as coisas deram tão terrivelmente errado com Stalin, isso significa que havia uma falha estrutural no próprio edifício de Marx. Não acredito nessa baboseira do tipo “a ideia era boa mas infelizmente foi mal realizada”. Aqui eu sou freudiano. O resultado da ideia é como um sintoma, que aponta para algo errado na ideia. Não acho que os liberais de hoje consigam admitir isso. Por exemplo, tive um debate na França com Guy Sorman, um defensor radical do capitalismo e ele dizia: “capitalismo significa justiça e democracia”. Então eu perguntei, “mas e a China hoje?”, e ele respondeu “Ah, mas isso não é capitalismo”. Isso é um pouco fácil demais. Quando você tem um capitalismo que não se encaixa no seu ideal, você diz “não, não, não é disso que se trata”. É como a piada contada por Lacan, “meu noivo nunca está atrasado pois no momento em que se atrasa ele deixa de ser meu noivo”. Claro que você pode dizer, “o comunismo é sempre democrático pois no momento em que não é democrático ele deixa de ser comunismo”. Ok, mas isso é fácil demais. 

O senhor no entanto sugere em seu livro que as revoluções são violentas apenas quando não são de fato revolucionárias. Ou seja: quanto mais revolucionária for uma revolução, menos violenta ela será num sentido estrito. Poderia falar sobre isso?
ZIZEK: Escrevi num outro livro algo que me deu muitos problemas: eu disse, “o problema de Hitler é que ele não foi violento o bastante”. E as pessoas ficaram “aaai, você queria que ele tivesse matado todos os judeus?!” Não! Ele não foi violento o bastante nesse sentido autêntico, revolucionário, em que a violência significa transformação das relações sociais, e não tortura ou assassinato. Hitler matou milhões de judeus em nome da manutenção do sistema. O que estou dizendo é que não quero dar a Hitler sequer esse crédito, na linha “ele foi um criminoso, mas era um líder corajoso”. Não, ele não era. Nesse sentido, Mahatma Gandhi foi mais violento do que Hitler. Gandhi é sem dúvida um modelo de paz, mas nesse sentido básico ele foi violento, organizou protestos de massa com o objetivo de impedir o funcionamento do Estado colonial inglês na Índia. Isso é algo que Hitler nunca ousou fazer.
Os críticos da totalidade apontam um outro tipo de violência, que é a violência das ideias. Toda revolução tem pelo menos dois momentos. Um de suspensão total daquilo que é dado, o que o senhor chama de “evento”, citando o termo usado por Alain Badiou. E um segundo momento de estabelecimento de uma nova ordem. É este segundo momento que é percebido como inerentemente violento, na medida em que a nova ordem é estabelecida a partir de abstrações totalizantes que são impostas à sociedade. 
ZIZEK: Sim, essa é a crítica padrão, iniciada por Edmund Burke e Joseph de Maistre. Mas, escute. A violência emerge, admito, como uma limitação desses modelos abstratos. Mas acho que essa análise é muito simplista. Há revoluções, afinal, que são bem sucedidas. Veja o milagre da democracia. Sou um crítico das democracias atuais, mas a ideia de democracia é um exemplo maravilhoso de como algo que era percebido na sociedade pré-moderna como o maior momento de perigo e instabilidade pode se tornar parte da estabilidade do novo sistema. Na época das monarquias, ou mesmo nos regimes totalitários, o momento de maior perigo se dá quando o líder morre e o trono fica vazio. Na União Soviética, quando Stalin morreu, mantiveram a morte em segredo por três dias. A ideia da democracia, no entanto, é muito engenhosa. Ela diz: “e se, em vez de tratar o fato de que o trono está vazio como um problema, nós o considerarmos uma solução? O trono está originariamente vazio, e apenas algumas pessoas eleitas democraticamente podem ocupá-lo por um certo período de tempo, de forma limitada. Ninguém tem um direito natural a ocupar o espaço do poder”. Esse é para mim um ótimo exemplo de algo que parecia violento e se torna o próprio fundamento da estabilidade. Então concordo que há um perigo das ideias, mas acho que o dia seguinte é a parte mais importante das revoluções. Não me sinto fascinado por esses momentos de grande mobilização onde todos estão nas ruas, juntos, pedindo mudança. Isso sempre me lembra da França, onde todo conservador hoje, a começa por Sarzoky, diz: “claro, em 1968 eu estive nas barricadas”. O que me interessa é o dia seguinte. A violência do dia seguinte é sinal de uma falha, mas não há sempre necessariamente violência. Se aqueles no poder resistem, é claro que deve haver alguma violência, mas apenas como forma de defesa. 
O senhor argumenta, porém, que no interior do horizonte da democracia só é possível pensar em mudanças parciais, reformas...
ZIZEK: Não, aqui serei bem específico. Falo do horizonte da democracia atual. O problema é como revitalizar a democracia. Mesmo Badiou, que às vezes disse coisas malucas, como “o nome do inimigo hoje é democracia”, já especificou essa declaração, explicando que o que ele critica é o modelo atual de democracia representativa. Vou dar um exemplo. Estive na Inglaterra anos atrás, nas últimas eleições vencidas pelos Trabalhistas, quando Blair ainda era o líder do partido. Duas semanas antes da votação, houve na BBC uma grande eleição pública para se escolher a pessoa mais odiada da Inglaterra. Sabe quem ganhou? Tony Blair. E duas semanas depois, Tony Blair foi eleito. O que isso mostra? Mesmo críticos conservadores admitem isso: há uma disfunção da democracia, uma certa quantidade de energia de protesto, frustração, insatisfação, que não pode ser capturada por esses modelos tradicionais puramente partidários e representativos. E então há reações distintas a isso. Desde os “movimentos de uma questão só”, como um movimento pela redução de certos impostos, até essas revoltas aparentemente irracionais, como a queima de carros nos subúrbios de Paris. Isso deveria preocupar qualquer democrata sincero hoje. Como tornar o sistema democrático mais eficiente, de modo que não se tenha explosões de descontentamento que dão expressão a uma energia não capturada pela representação política?
Mas a criação de novos canais de expressão ou atuação política pode ser defendida dentro de uma agenda democrática puramente reformista. Por que seria necessário então recuperar, como o senhor propõe, a noção de revolução?
ZIZEK: Mas espere um minuto, por revolução não quero dizer estado de emergência, polícia revolucionária etc. Por revolução quero dizer apenas, num sentido puramente formal, mudança radical. Talvez nem mesmo uma mudança radical veloz. A revolução seria, simplesmente, por exemplo, que as pessoas no Japão ameaçadas pela radiação nuclear se unissem e exigissem algum tipo de regulação internacional eficiente... Revolução para mim é mudança nas relações sociais de poder. 
Um lento processo de transformação não seria o oposto do “evento”, do qual fala Badiou?
ZIZEK: Badiou é muito preciso: para ele, um evento é algo que só pode ser reconhecido retroativamente. E aqui entra o que ele chama de fidelidade ao evento. Não é o grande evento, mas esse trabalho paciente de busca por novas formas, a reinscrição do evento na forma do ser, da vida cotidiana. Para mim, foda-se a revolução, o que me interessa é aquilo que permanece. Não ligo para o que aconteceu na Praça Tahrir. O que me importa é o que vai permanecer daquilo daqui a cinco anos. Nesse sentido, o evento é apenas um ponto de início mítico que abre um certo horizonte de atividade política, e esse é o verdadeiro trabalho, lento e duro. Badiou faz uma referência maravilhosa na qual ele lê esse processo revolucionário segundo as qualidades cristãs definidas por São Paulo: fé, esperança e amor, das quais o amor é a mais importante. Badiou diz: fé é a fé no evento, no sentido de que algo novo é possível; esperança é a esperança de que chegaremos ao objetivo; e amor é para Badiou, como disse São Paulo, o trabalho do amor. O que significa trabalho paciente. É disso que precisamos hoje. Deixe-me dar um exemplo: Obama. Gostei de Obama no começo, e mesmo agora ainda gosto dele em alguma medida, mas sabe por quê? John McCain falava uma língua que para mim era revolucionária de modo apenas superficial. Ele dizia “temos inimigos, como a burocracia, devemos combatê-los e tudo vai dar certo”. Obama, por sua vez, dizia: “nós temos problemas sérios e o que precisamos é de trabalho paciente”. Essa reabilitação do trabalho cinzento diário, talvez a esquerda precise de um pouco disso, não? 
O comunismo vai vencer, como o senhor disse ao jornal inglês “The Guardian”?
ZIZEK: Ah, isso é uma provocação. Quis dizer: o comunismo vai vencer ou então estaremos todos na merda. Você tem que dizer algo assim de vez em quando para fazer as pessoas pensarem. Ainda sou um comunista, mas não um continuísta. O século XX acabou. O resultado geral do comunismo foi um fiasco. A social-democracia foi boa enquanto funcionou, mas está hoje em crise. E a lição do sucesso econômico da China e de Cingapura é que o casamento aparentemente eterno entre capitalismo e democracia está se desfazendo. Temos aqui uma forma de capitalismo ainda mais dinâmica do que o capitalismo ocidental, e que funciona perfeitamente em condições autoritárias. Isso deveria nos preocupar. A razão por que me considero ainda um comunista é que vejo uma série de problemas para os quais não há solução possível dentro do modelo do capitalismo liberal global. Entre eles, a questão ambiental, a biogenética, a propriedade intelectual. Para enfrentá-los vamos precisar de um esforço coordenado de larga escala, algo de que nem o mercado nem o Estado tradicional são capazes. Quando as pessoas me dizem “você é um utópico”, eu digo: “a única utopia de fato é acreditar que as coisas podem seguir indefinidamente seu curso atual”. É claro por exemplo que se a China continuar se desenvolvendo na escala atual haverá uma demanda materialmente impossível de se atender. Para mim, comunismo é o nome de um problema. Todos esses problemas são problemas de algo comum (“problems of commons”), de algo que deveria ser compartilhado por todos nós. É uma alegação muito modesta.